PROYECTO EDUCATIVO


LOS PROTAGONISTAS DEL COLEGIO: LA PERSONA Y LA REALIDAD

Nuestro proyecto parte de una concepción de la educación como un camino permanente de conocimiento y relación con la realidad en todos sus aspectos, ahondando en su significado. Somos conscientes de que el protagonista de la educación es la persona que nace ya con un deseo de conocer que se acrecienta en contacto con las cosas y se expresa en la pregunta. La persona necesita ser acompañada desde la cuna en ese camino nunca acabado hacia la realidad, la de su propio ser y la del mundo en que vive. El maestro es el primero que tiene que vivir abriendo su mente y su corazón a la realidad.

968957_661169970606385_126177266_nLA FIGURA DEL MAESTRO

Decía Plutarco que nuestros alumnos “no son vasos que llenar sino fuegos que encender”. Ese es el papel del maestro, que reivindicamos como esencial en el proceso educativo, encender la pregunta, la pasión por las cosas, y acompañar con rigor y seriedad, dentro de un diálogo abierto. Solo en la relación cercana y comprometida entre el alumno y el profesor se puede dar la educación.

NUESTRA IDENTIDAD

Hacemos una escuela católica, que subraya el valor infinito de cada uno, con sus capacidades particulares; que ahonda en las raíces de nuestra identidad europea; que se abre al mundo, mirando con simpatía todo intento humano hacia la verdad, el bien y la belleza.

NUESTRA PEDAGOGÍA

Dice un proverbio africano que “para educar un hijo hace falta una aldea”. Este dicho subraya el valor educativo de la comunidad, que para nosotros es esencial. La intervención educativa debe ser unitaria y con una continuidad didáctica a lo largo de los años. De ahí que la selección del profesorado y el personal no docente centre nuestros esfuerzos, así como el trabajo en equipo y la formación permanente.

Nuestra pedagogía

Estamos convencidos también del papel esencial de la familia como verdadera responsable del proceso educativo. Por eso deseamos mantener una estrecha colaboración. Las relaciones recíprocas familia-escuela han de estar presididas por una corresponsabilidad en función del bien del niño y una estima mutua que implica el reconocimiento de sus distintas competencias.

Nuestro objetivo no es la mera adquisición de contenidos, sino la educación de la razón como apertura a la realidad, educando la pregunta y la capacidad de pensar, de razonar, de afrontar retos reales, con rigor y seriedad.

La educación de la libertad como responsabilidad y adhesión al bien, no como mera capacidad de elección, es también parte esencial de nuestra pedagogía.

Consideramos el lenguaje como un área transversal esencial, dado que es el cauce del pensamiento y de la expresión del hombre. Su uso adecuado y fluido permite el desarrollo de la capacidad de comunicación, expresión, razonamiento y pensamiento.

La experiencia de la belleza es un instrumento educativo de primer orden porque facilita el amor por la verdad y despierta la persona. Por eso, perseguimos la belleza en todo lo que hacemos, en la perfección de una célula y en la armonía de un aula, en la atención al que tenemos al lado y en las salidas al campo; además de potenciar aquellas disciplinas más directamente artísticas.

Nuestra metaNUESTRA META

El fin que perseguimos es que nuestros niños y jóvenes lleguen a ser personas preparadas para afrontar los retos y oportunidades del siglo XXI. Por tanto:

  • Conscientes de su propia humanidad.
  • Poseedores de una visión del mundo, fruto de una crítica inteligente y sincera
  • Apasionados por la realidad entera, pudiéndose sentir responsables del mundo y deseosos de construir una sociedad mejor.