LOS DRAGONES EN EL MAR. TRABAJO POR RINCONES


Puri Arribas, coordinadora de Infantil, nos explica cómo aprenden los mayores del ciclo.

Los alumnos de tercer curso de Infantil, los llamados “Dragones”, han vuelto del verano entusiasmados por todo lo que tiene que ver con el mar. Recogiendo su interés y sus ganas de saber más, las profesoras están trabajando este trimestre sobre un apasionante proyecto: el fondo marino. El contenido del proyecto parte de lo que los alumnos conocen y de sus experiencias previas, así como de los materiales que traen a clase. Es importante partir de su interés concreto, porque es el que posibilita su aprendizaje, y en el Colegio tratamos de incentivarlo respetando su forma de conocer y de aproximarse a la realidad, que es siempre global y a partir de situaciones de la vida cotidiana.

En clase aplicamos el sistema de trabajo por rincones, común a todo el ciclo de Infantil, que además de organizar el espacio y los materiales permite al grupo trabajar en varias zonas de actividades y juego al mismo tiempo, siempre en función del proyecto que estamos trabajando. Este sistema responde a las necesidades y posibilidades madurativas de cada niño, y da opción al profesor atender a su evolución en las diferentes áreas de desarrollo. Al conocer mejor a cada niño, las intervenciones, propuestas de actividades y materiales, se adecuan mejor a la realidad del grupo.

El alumnado se estructura por equipos, donde el niño obedece a una forma de trabajo concreta, lo que le permite socializar, respetar las normas y aprender cómo organizar su tarea o planificarse. Esta metodología permite al profesor obtener información del alumno frente a distintas situaciones. La dinámica de trabajo fomenta la autonomía del niño  y  su responsabilidad, ya que se ve constantemente enfrentado a la toma de decisiones: dónde ir, qué solución aplicar ante una dificultad, qué elegir…Esto le aporta seguridad en su desempeño y confianza en sí mismo, lo que facilita enormemente el aprendizaje.

Cada aula se distribuye físicamente en espacios fijos y delimitados.

Desde el tatami, o rincón de construcción, los alumnos trabajan en grupo la coordinación espacial  con piezas grandes, como maderas, coches, animales y otros elementos adecuados para jugar en el suelo. Construyen lo que tienen en la cabeza y en el corazón: un barco, un fondo marino con animales, agrupando, clasificando y ordenando tipos de animales: los que viven más abajo se ponen debajo, los que viven más arriba se colocan más altos, etc… La experiencia de trabajar juntos les devuelve, también, la enseñanza de que se disfruta más y se obtiene un mejor resultado que trabajando en solitario.

En el rincón de motricidad fina se requiere una mayor habilidad motriz que será básica para el futuro desarrollo de la escritura, como la prensión, el agarre y la agilidad en dedos y mano; los alumnos adquieren destrezas en el manejo de elementos muy pequeños, como pequeños animales del mar, para los que construyen del mismo modo que en el rincón anterior.

El lenguaje y el afán por conocer se desarrollan en el rincón de lectura, la biblioteca, que ahora mismo es el más rico, y donde se está desarrollando buena parte del proyecto: allí pueden encontrar “libros” con las investigaciones sobre los animales que ha hecho cada niño. Su formato, compuesto de imágenes, permite que ellos puedan explicárselo unos a otros sin la presencia del adulto. También encuentran libros de información con muchas imágenes, que ellos conocen previamente y que han traído de casa para compartir. Hay también cuentos del mar con relatos, y aunque no saben leer aún, son capaces de diferenciarlos de los anteriores. En la biblioteca encuentran también las palabras del proyecto, con imágenes que les sirven para adquirir vocabulario, al tiempo que juegan de dos en dos a contar las sílabas que forman esas palabras a través de palmadas, guardando después las tarjetas en la caja correspondiente. En la biblioteca cantan también las canciones del proyecto, como “Acuarela”, de Toquinho, cuya letra pueden seguir a través de cuadernos donde las tienen pictografiadas. Hacen también teatros de marionetas pequeñas del mar. Crean entre ellos una historia, lo que implica trabajar el consenso y el sentido de la historia,  y la representan a los demás.

El rincón de plástica permite desplegar toda su imaginación a través de la creación libre. Representan experiencias significativas para ellos, como la del zoo, dibujando los animales que más les gustaron.  Estos días están dibujando el animal marino que más les gusta, tratando de representar el mayor número de detalles. Si olvidan alguna cosa, recurren a las imágenes de los libros de información que tienen en la biblioteca. También  están haciendo un retrato suyo como submarinistas que será la portada del libro donde al final del trimestre se recogerá toda la información, aprendizajes  y producciones  más relevantes del proyecto.

Disfrutan especialmente de “la casita”, el rincón de juego simbólico donde se convierten en padres, se disfrazan de peces payaso o cocinan algas marinas para cenar. Allí vivencian lo que aprenden en el proyecto e interiorizan el mundo de los adultos, lo que les ayuda a comprenderlo mejor.  La representación de roles y la simulación de situaciones son necesarias para su socialización, resolución de conflictos con otros niños y a expresión oral y emocional.

En el rincón de experimentos, tienen a su disposición recipientes de agua y de arena y experimentan con objetos para ver si flotan, recogen agua para hacer trasvases, verifican el funcionamiento de los molinos de agua, contrastan la capacidad de los recipientes, y muchas cosas que les sorprenden al tiempo que les hacen aprender muy rápido.

El rincón de juegos de mesa es uno de los más disputados, y en él trabajan la memoria, la atención, el conteo… estos días tienen un memorie y una oca de animales del mar, que les ayudan a desarrollar la lógica matemática. Estas aptitudes se verán también reforzadas en el rincón de copia de patrones,  donde se pone en juego su función ejecutivaEl juego de mesa les permite también aprender a esperar su turno, a respetar las reglas y a plantear hipótesis.

Como resultado de este trabajo de rincones, el ambiente que se crea es  creativo y enriquecedor, ya que  surgen continuamente reacciones y descubrimientos en las distintas áreas que son compartidos por los demás.

A continuación, vemos un vídeo donde cuatro dragones exponen sus respectivos trabajos de investigación sobre animales del fondo marino. No os lo perdáis.