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JUNIO

JUNIO

Tiempo de gigantes | Manuel Folgado

«Igual que crecen las cosas a cámara rápida en las películas, volví a tener aquella convicción familiar de que la vida comenzaba de nuevo con el verano».

Scott Fitzgerald en El Gran Gatsby

 

Los últimos respiros de la primavera agonizan con un calor y una sequedad que se imponen como una frontera. Junio marchita el verde, amarillea las hierbas y levanta polvaredas en los caminos que llevan al verano.

El verano es con sus faenas un tiempo de comunión con la tierra. Las espigas doradas del cereal que emergen hacia el aire vacío de los llanos son segadas y llamadas por los molinos para después amanecer sobre el mantel, convertidas en un pan que amasa con ternura la aspereza del trabajo de los hombres. El pan como camino,  porque aunque parezca lejano, en él permanece el misterio a compartir, en sembrar y en segar juntos pasa la vida.

Y se queda la tierra llana y sin sombras cobijada bajo un rastrojo amarillo, a cielo abierto. Esperando a la próxima sementera. Sin ecos de hoces y cantos de segadores que ya se solo hallan por los vericuetos del olvido.  Los trigales y rastrojos se pueblan de aguiluchos, sisones, avutardas, alondras, perdices, cogujadas o calandrias que llenan el aire de cantos.

Mientras que en las estepas cerealistas y en las mesetas reina el verano, en las altas cumbres, la primavera sigue extendiéndose por los verdes pastos montanos. Gencianas, dedaleras, piornos y brezos dan color a laderas. Antaño, por estas fechas,  a los altos puertos llegaban vacadas y ovejas que venían del llano, trashumantes buscando prados todavía no agostados. Verano en la meseta, primavera en las cumbres, pero en los dos paisajes se busca el descanso a la sombra.

Del mismo cielo del que en enero descienden las escarchas, ahora nace un calor que agosta los campos. Es junio tiempo de encontrar la sombra, de descansar bajo la defensa arbórea. Se muestran los grandes árboles ahora como jardines enteros, como regalos en el camino.

Árboles venerables como recintos mágicos para el juego, para la narración o para el encuentro, sombras de gigantes como espacios ceremoniales. La rugosidad accidentada de sus cortezas guarda la memoria de los años en pequeños universos quietos de secreta contemplación.

Un día fueron semilla,  estuvieron indefensos, nacieron insignificantes en la tierra y vuelven a ella con cada hoja y con cada fruto. La visión de estos seres nos adentra en una solemnidad casi religiosa. El árbol venerable como dador que convoca una belleza atemporal bajo su copa protectora y su sombra como ofertorio silencioso, como una estancia secreta y recogida, como un monumento vivo a lo primigenio y a la paciencia. 

“El árbol dice: mi fuerza es la confianza. Vivo, hasta el final del secreto de mi semilla y de nada más me ocupo.

Confío en que Dios está en mí. Confío en que mi misión es sagrada. Y de esta confianza vivo.

Hermann Hesse.  El caminante 

Los árboles monumentales viven fuera de nuestra percepción del tiempo, con sus vidas lentas representan lo que permanece, esto es muy valioso y escaso en esta época de cambio y vértigo. Algunos de los viejos árboles  que quedan en la Península Ibérica fueron testigos de la romanización. Quizás por su respetada ancianidad han sido elegidos como lugares de reunión. Todavía en algunos pueblos se celebran los concejos vecinales los o se leen bandos del ayuntamiento bajo la sombra de algún árbol ceremonial de la plaza, en estos lugares el gigante vegetal se sigue considerando el guardián que custodia la unión del pueblo. Estas catedrales hechas de aire, de tierra, de cielo y de agua son un patrimonio excepcional a conocer y valorar. Encierran en sus imponentes troncos un saber esencial como testigos privilegiados del correr del tiempo.

En las rutas camperas del verano siempre se valora la presencia de sombra y de agua. Para este mes proponemos visitas a árboles con sombras monumentales, algunos de ellos milenarios como los impresionantes Tejos de Valhondillo en el Valle del Lozoya o los misteriosos Castaños del Tiemblo.

En junio es tiempo de visitar estos seres, de pasear bajo los imponentes plátanos de Aranjuez o de San Antonio de la Florida, de rodear parsimoniosamente el ciprés calvo del parterre del Retiro, de mirar asombrados las formas caprichosas de los castaños de El Tiemblo, de respirar el verde severo de los tejos de Valhondillo o de mirar al cielo para ver las siluetas completas de las coníferas de la Casita del Príncipe en El Escorial. Además, estos árboles suelen estar en lugares de especial valor y belleza natural y artística, el camino para llegar a ellos es siempre atractivo. Es tiempo de caminar entre gigantes.

 

TEJOS DE VALHONDILLO.

Impresionantes y milenarios tejos en el valle del Lozoya, probablemente de los más antiguos de la Península Ibérica. (Imagen junto a estas líneas)

http://rascafrianaturalezaypaisaje.blogspot.com/2012/05/sitios-de-interes-tejo-milenario.html

SEQUOIAS DEL ESCORIAL

Jardín monumental de la Casita del Príncipe con varios ejemplares de sequoia y cedro de gran tamaño.

https://elguadarramista.com/2011/05/07/los-seis-guardianes-de-el-escorial/

 

ÁRBOLES SINGULARES DEL JARDÍN BOTÁNICO

El jardín alberga notables árboles como una extraordinaria zelkova del Caúcaso entre numerosas especies.(Imagen junto a estas líneas)

http://www.rjb.csic.es/

PLÁTANOS DE SAN ANTONIO DE LA FLORIDA

Alrededor de la ermita de San Antonio y sus frescos de Goya podemos ver enormes ejemplares de plátano de sombra.

https://arbolesdemadrid.wordpress.com/2006/10/22/platanos-san-antonio-la-florida/

CASTAÑOS DEL TIEMBLO

Espectacular y mágico bosque con bastantes ejemplares monumentales de castaño.

https://www.terranostrum.es/senderismo/senda-el-castanar

EL CIPRÉS CALVO DEL PARTERRE DEL RETIRO

Impresionante ejemplar de ahuehuete monumental parterre del Retiro.

https://www.miradormadrid.com/el-arbol-mas-antiguo-de-madrid/

 

ÁRBOLES MONUMENTALES DE LOS JARDINES DE ARANJUEZ

Los históricos jardines de Aranjuez tienen muchos árboles singulares con varios ejemplares de plátano, olmo, pacanas o liquidámbares descomunales, además del rico patrimonio artístico del palacio y del conjunto de los jardines. (Imagen junto a estas líneas: plátano de Aranjuez)

https://arbolessingularesdelacomunidad.jimdofree.com/por-municipios/aranjuez/zona-central/  

 

Más información:

https://arbolessingularesdelacomunidad.jimdofree.com/  

http://www.telemadrid.es/noticias/madrid/Madrid-arboles-singulares-viejo-peninsula-0-1630636965–20141119031819.html