PRIMARIA


OBJETIVOS

Una de las finalidades básicas de Educación Primaria es la de mantener y fomentar la sorpresa ante todo, la curiosidad que suscita en el alumno la realidad, siempre atractiva, de cuanto le rodea.

Estamos en la edad del porqué de las cosas. Los alumnos pasan de la adhesión natural que se fomentó y que experimentaron en la etapa de Infantil a la adhesión consciente, es decir, caen en la cuenta de que existen cosas a su alrededor independientes de ellos, que les interpelan constantemente.

Por primera vez, la realidad se les presenta de forma consciente como punto de partida de su conocimiento, punto de llegada de su estudio y punto de verificación donde contrastan y comprueban si su conocimiento se ajusta al objeto de estudio, a la verdad de las cosas.

Niños de Primaria

El papel del maestro es precisamente fomentar ese respeto por la verdad, es el de guía que acompaña al alumno en su afán por indagar en lo que le rodea. Y en ese asomarse juntos a la realidad surge una relación afectiva, estrecha, de complicidad, de debate, de intercambio. Entonces, cuando el niño comprueba en la realidad lo anticipado por su maestro, nace una confianza, una admiración hacia el adulto, fundamental para que el proceso educativo tenga lugar en el alumno.

La meta de Primaria es que el alumno constate, experimente por él mismo, que lo que aprende es verdad, que el conocimiento le permite dominar el entorno, poseerlo de alguna manera y colaborar en su construcción.

Esto le reporta seguridad y, sobre todo, una inmensa alegría. O lo que es lo mismo, la verdad, la belleza y el bien que ha descubierto, conocido y constatado en las cosas le hace feliz. Es en este punto, cuando descubren lo positivo de la vida y comprenden que la belleza es para compartirla, no para uno mismo.

Éste es el sentido y la razón por la que damos tanta importancia a las salidas escolares. Son ocasiones únicas para que todos juntos podamos contemplar con nuestros propios ojos lo que cuentan los libros, explica el profesor o hemos visto en una película.

MÉTODO EDUCATIVO

Es la escucha y la observación de la realidad lo que genera el interés y la creatividad. Éste es nuestro abecedario: la prioridad de la realidad. Por eso lo importante es mirar, tocar, observar, escuchar.

Buscamos la concreción de las cosas. Todo tiene que ser tocado, experimentado. Fomentamos la actitud investigadora y, para ello, favorecemos el espacio donde los alumnos puedan tener esas experiencias.

Para llegar a hacer nuestro el conocimiento de las cosas, es necesario dar espacio a su contemplación. Este criterio universal es aplicable a todos los aspectos y facetas de la vida: la admiración ante las maravillas de la naturaleza, del cuerpo humano; el respeto a los demás, la alegría de escuchar y de ser escuchado; experimentar la satisfacción del trabajo bien hecho, del esfuerzo por cuidar el orden, la limpieza; el premio que, en sí mismo, supone dominar las tablas de multiplicar, saber contar o leer de corrido.

Tratamos de hacer partícipes a los niños de la gran aventura humana a la que ellos pertenecen, una aventura que hunde sus raíces en el pasado y les alcanza ahora para que dispongan de él, lo asuman, lo hagan suyo, lo enriquezcan y lo cambien.

En nuestra tarea educativa tomamos en serio cada detalle de la persona a través de lo que se ve, se escucha y acontece en el trabajo de las aulas y también en otros aspectos como son la puntualidad y los deberes. La puntualidad educa a vivir el presente, a responsabilizarse con lo que se tiene entre manos, a respetar a los demás… Los deberes educan en el ejercicio y en la adquisición de hábitos que les muevan a la reflexión individual, a interiorizar lo aprendido, a contemplarlo individualmente. Todo ello repercute en un mayor grado de autonomía y de responsabilidad.